No tengo el gusto de haber leído ninguno de los libros de la trilogía Millenium. Como siempre me pasa, el hecho de que todo el mundo, por obra y milagro del marketing, sintiera una fiebre repentina por la obra de Stieg Larsson no hizo otra cosa que alejarme de su literatura. No fue una renuncia definitiva porque nunca puse en duda el interés de las novelas del sueco. Simplemente fue un aplazamiento a la espera de un momento más propicio, con menos ruido.
Siendo coherente con esta decisión, tampoco quise ver ninguna de las películas que adaptaron la trilogía. Y así el recuerdo del fenómeno Larsson fue diluyéndose poco a poco.
Hace unos meses me enteré de que David Fincher iba a dirigir un remake de Millenium y, como siempre, mi primera reacción fue de decepción. Suelo detestar los remakes por oportunistas e innecesarios. Y porque muchas veces suponen una suerte de insulto al espectador, al que acusan sutilmente de no ser capaz de entender los códigos de otras culturas que no sean la norteamericana. A pesar de eso, Fincher me parece un director muy interesante, al que siempre hay que darle una oportunidad. Además, la noticia me llegaba poco después de haber visto su última película, La red social, que me había dejado muy buenas sensaciones.
Debo reconocer, no obstante, que tanto La red social como la primera parte del remake de Millenium, La chica con el tatuaje del dragón (The girl with the dragon tattoo), comparten un aliciente extra, el hecho de que Trent Reznor (líder de Nine Inch Nails) y su compañero de andanzas habitual, Atticus Ross, sean los encargados de firmar las bandas sonoras de ambas películas. Tras el entusiasmo que me produjo la música de La red social, no pude evitar ilusionarme al conocer la noticia.
Hoy he podido ver el trailer oficial de La chica con el tatuaje del dragón y las expectativas no pueden ser más altas. El vídeo, de 1 minuto y medio, está ambientado totalmente con la versión que han hecho Reznor y Ross de un tema mítico de Led Zeppellin, Immigrant song. La canción suena terriblemente orgánica, como todo lo que toca el líder de NIN. Cuando el trailer acaba, te deja con la boca abierta, el pulso acelerado y el deseo irrefrenable de volverlo a ver.
Quizás esta vez la BSO sea suficiente para llevarme al cine, aún sin haber leído los libros, aún sin haber visto la versión cinematográfica original...
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jueves, 2 de junio de 2011
lunes, 28 de febrero de 2011
And the Oscar goes to...
Se ha confirmado. Tras el Globo de Oro, Trent Reznor y Atticus Ross se han hecho también con el Oscar a la mejor banda sonora gracias a su trabajo para la película La red social (The social network), de David Fincher. No ha sido una sorpresa pero si un enorme placer ver a los dos músicos subir al escenario y recoger la estatuilla de manos de Nicole Kidman y Hugh Jackman.
Es un Oscar merecedísimo. Y no es sólo la opinión de una fan de Nine Inch Nails. El propio Hans Zimmer, gran compositor de bandas sonoras que competía este año con la partitura de Origen (Inception), le había dicho a Reznor: "Espero que ganes porque has ayudado a abrir el campo al añadir un poco de textura en lo que a bandas sonoras se refiere".
Tras recoger el premio, el líder de Nine Inch Nails ha explicado que la BSO de La red social era una evolución lógica de su música, que ya estaba tendiendo hacia lo instrumental. Reznor ha declarado que el mayor reto fue trabajar con imágenes, que el director David Fincher tenía muy claro lo que quería, y que ha sido una de las mejores experiencias de su vida.
Aquí podéis ver el momento en que Reznor y Ross recogen su Oscar.
Es un Oscar merecedísimo. Y no es sólo la opinión de una fan de Nine Inch Nails. El propio Hans Zimmer, gran compositor de bandas sonoras que competía este año con la partitura de Origen (Inception), le había dicho a Reznor: "Espero que ganes porque has ayudado a abrir el campo al añadir un poco de textura en lo que a bandas sonoras se refiere".
Tras recoger el premio, el líder de Nine Inch Nails ha explicado que la BSO de La red social era una evolución lógica de su música, que ya estaba tendiendo hacia lo instrumental. Reznor ha declarado que el mayor reto fue trabajar con imágenes, que el director David Fincher tenía muy claro lo que quería, y que ha sido una de las mejores experiencias de su vida.
Aquí podéis ver el momento en que Reznor y Ross recogen su Oscar.
lunes, 17 de enero de 2011
Trent Reznor gana un merecido Globo de Oro
Cualquiera que haya visto a Trent Reznor encima de un escenario interpretando canciones como March of the pigs, Gave up o Wish habrá alucinado en colores al saber que el líder de Nine Inch Nails ha sido premiado con un Globo de Oro. El motivo de tan reconocido galardón ha sido la increíble banda sonora de la película La red social (The social network), compuesta junto a uno de sus colaboradores habituales, Atticus Ross.
Ya lo comenté en su día. Los temas escritos por esta pareja artística tienen un protagonismo inusual en la cinta de David Fincher, gozando incluso de algunos primeros planos antológicos. La música de Reznor y Ross, sustentada en la electrónica y el piano, supone además un fiel reflejo de la historia que se explica en la película. O, lo que es lo mismo, es un fiel reflejo de nuestra época.
Me ha alegrado mucho este Globo de Oro porque hace tiempo que defiendo que Trent Reznor es uno de los músicos actuales más brillantes. Su premio, además, tiene mucho mérito, ya que se ha impuesto a compositores absolutamente consolidados, como Danny Elfman (Alicia en el país de las maravillas) o Hans Zimmer (Origen). Y creo que no soy la única a la que ha ilusionado este premio, a juzgar por los sentidos aplausos y los gritos entusiastas que se han llevado Reznor y Ross en la gala celebrada esta noche. Por cierto, que al recoger el galardón, el líder de Nine Inch Nails no se parecía en absoluto al compositor e intérprete de canciones tan provocadoras como Closer. En una actitud muy formal, ha declarado: "un año atrás no tenía ni idea de que tendría la oportunidad de componer la banda sonora de una película. La idea de estar aquí recogiendo este premio es surrealista". También ha tenido palabras de agradecimiento para todo el equipo de la película y para su familia. ¿Nos vemos en los Oscar?
Ya lo comenté en su día. Los temas escritos por esta pareja artística tienen un protagonismo inusual en la cinta de David Fincher, gozando incluso de algunos primeros planos antológicos. La música de Reznor y Ross, sustentada en la electrónica y el piano, supone además un fiel reflejo de la historia que se explica en la película. O, lo que es lo mismo, es un fiel reflejo de nuestra época.
Me ha alegrado mucho este Globo de Oro porque hace tiempo que defiendo que Trent Reznor es uno de los músicos actuales más brillantes. Su premio, además, tiene mucho mérito, ya que se ha impuesto a compositores absolutamente consolidados, como Danny Elfman (Alicia en el país de las maravillas) o Hans Zimmer (Origen). Y creo que no soy la única a la que ha ilusionado este premio, a juzgar por los sentidos aplausos y los gritos entusiastas que se han llevado Reznor y Ross en la gala celebrada esta noche. Por cierto, que al recoger el galardón, el líder de Nine Inch Nails no se parecía en absoluto al compositor e intérprete de canciones tan provocadoras como Closer. En una actitud muy formal, ha declarado: "un año atrás no tenía ni idea de que tendría la oportunidad de componer la banda sonora de una película. La idea de estar aquí recogiendo este premio es surrealista". También ha tenido palabras de agradecimiento para todo el equipo de la película y para su familia. ¿Nos vemos en los Oscar?
viernes, 31 de diciembre de 2010
Auf Wiedersehen 2010
El 2010 se extingue. De él recordaremos los crudos efectos de la crisis económica, los caos aeroportuarios, la creciente desafección hacia los políticos... y afortunadamente también algún hecho positivo aislado, como los triunfos deportivos, que han sido muchos y sonados. Pero este blog no va ni de deportes ni de actualidad económica, así que no dedicaré esta última entrada del 2010 a ninguno de esos grandes temas.
En el apartado musical, este año que se acaba ha tenido, para mí, un toque ciertamente nostálgico. En los últimos doce meses no he asistido a demasiados conciertos pero algunos de ellos han sido de bandas a las que tenía muchas ganas y que están estrechamente vinculadas con los "gloriosos" '90, así que me doy por satisfecha. En julio viví una semana muy grande musicalmente hablando, que empezó con un inolvidable concierto de Alice in Chains en Barcelona, y que acabó con el festival Bilbao BBK Live. En tierras vascas tuve ocasión de ver a Rammstein, Alice in Chains, Pearl Jam y Faith No More. A los tres primeros grupos ya los había visto anteriormente, así que mi gran ilusión fue poder presenciar una actuación de la mítica banda de Mike Patton, reunida después de muchos años de separación. Y ese concierto superó cualquier expectativa, como ya expliqué en la entrada correspondiente.
A la vuelta de las vacaciones estivales, tuve ocasión de ver en acción a Goldfrapp, uno de los grupos destacados del BAM de este año. Y la verdad es que me encantaron. Y en noviembre le llegó el turno a una banda muy diferente, Blind Guardian, que tenía pendiente desde hacía años. Y también estuvieron a la altura.
En lo que respecta al cine, el 2010 quedará en mi recuerdo como el año de la frustrada Alicia en el país de la maravillas, que lamentablemente no estuvo a la altura de las obras mayores de Tim Burton. Por el contrario, me sorprendieron gratamente La red social, de David Fincher, y especialmente Origen (Inception), de Christopher Nolan, que me mantuvo totalmente embobada delante de la pantalla. Y no puedo olvidarme de Toy Story 3, mucho más que una película de animación.
Tampoco puedo obviar que el 2010 ha puesto el cierre a la serie televisiva más adictiva y que más me ha entusiasmado, Perdidos (Lost). Para mí, con un final digno, sobre todo si tenemos en cuenta la difícil salida que tenía el percal que habían montado los guionistas. También este año he disfrutado con las cada vez mejores temporadas de Dexter, con el prometedor debut de The walking dead, y con el descaro de True Blood.
¡¡AUF WIEDERSEHEN 2010!!
En el apartado musical, este año que se acaba ha tenido, para mí, un toque ciertamente nostálgico. En los últimos doce meses no he asistido a demasiados conciertos pero algunos de ellos han sido de bandas a las que tenía muchas ganas y que están estrechamente vinculadas con los "gloriosos" '90, así que me doy por satisfecha. En julio viví una semana muy grande musicalmente hablando, que empezó con un inolvidable concierto de Alice in Chains en Barcelona, y que acabó con el festival Bilbao BBK Live. En tierras vascas tuve ocasión de ver a Rammstein, Alice in Chains, Pearl Jam y Faith No More. A los tres primeros grupos ya los había visto anteriormente, así que mi gran ilusión fue poder presenciar una actuación de la mítica banda de Mike Patton, reunida después de muchos años de separación. Y ese concierto superó cualquier expectativa, como ya expliqué en la entrada correspondiente.
A la vuelta de las vacaciones estivales, tuve ocasión de ver en acción a Goldfrapp, uno de los grupos destacados del BAM de este año. Y la verdad es que me encantaron. Y en noviembre le llegó el turno a una banda muy diferente, Blind Guardian, que tenía pendiente desde hacía años. Y también estuvieron a la altura.
En lo que respecta al cine, el 2010 quedará en mi recuerdo como el año de la frustrada Alicia en el país de la maravillas, que lamentablemente no estuvo a la altura de las obras mayores de Tim Burton. Por el contrario, me sorprendieron gratamente La red social, de David Fincher, y especialmente Origen (Inception), de Christopher Nolan, que me mantuvo totalmente embobada delante de la pantalla. Y no puedo olvidarme de Toy Story 3, mucho más que una película de animación.
Tampoco puedo obviar que el 2010 ha puesto el cierre a la serie televisiva más adictiva y que más me ha entusiasmado, Perdidos (Lost). Para mí, con un final digno, sobre todo si tenemos en cuenta la difícil salida que tenía el percal que habían montado los guionistas. También este año he disfrutado con las cada vez mejores temporadas de Dexter, con el prometedor debut de The walking dead, y con el descaro de True Blood.
¡¡AUF WIEDERSEHEN 2010!!
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domingo, 31 de octubre de 2010
"La red social": más que una película sobre Facebook
La red social es de esas películas que ganan enteros una vez las digieres, las reposas e incluso dejas pasar los días. Es entonces cuando deja de pesar el hecho de que esté basada en la historia del creador de Facebook y emerge con toda su fuerza un eficaz ensayo sobre la soledad, la ambición y la eterna lucha de los seres humanos por ser aceptados.
La primera vez que oí que la nueva cinta de David Fincher iba a ser un biopic sobre Mark Zuckenberg, creador de la más exitosa red social, no pude evitar sentirme extrañada. Después de filmar películas de culto como Seven o El club de la lucha, era difícil imaginar que el director pudiera conseguir algo realmente atractivo partiendo de un producto tan contemporáneo y aparentemente banal como Facebook. Pero sí, lo consiguió. Y buena parte de culpa la tiene el guión de Aaron Sorkin, autor de la serie El ala oeste de la casa blanca.
La primera escena de la película es sencillamente fantástica. El acelerado diálogo que mantienen los personajes de Mark Zuckenberg y su novia es toda una declaración de intenciones. En apenas unos minutos, se nos retrata la personalidad del protagonista y, de paso, se nos advierte de que sí, esta película habla de Facebook, pero no sólo de eso. Esa sensación, aunque más sutil, la volveremos a experimentar al final del metraje, en una última escena que no explicaré pero que resulta extremadamente simbólica.
En la cinta se alternan dos tiempos: el presente, con Zuckenberg enfrentándose a sendos juicios relacionades con la autoría y la gestión económica de Facebook, y el pasado, que incluye toda la historia de la creación y expansión de la nueva red social. La narración fluye de manera natural entre esos dos momentos, dando muestras, nuevamente, de la solvencia del guión, que sólo parece acelerarse en exceso cuando se acerca al desenlace. Toda la cinta está envuelta en un halo de frialdad que, lejos de ser un problema, constituye un ingrediente más para su éxito. Parece que todo en la película esté cuidadosamente pensado para convertirla en una minuciosa crónica de nuestro tiempo.
Para informáticos y otros curiosos de la tecnología, La red social tiene el aliciente de explicar con más o menos detalle cómo se gestó Facebook. Para la gran mayoría de la audiencia, también retrata los peligros de aferrarse a un mundo virtual con la intención de tapar las carencias del mundo real y, sobre todo, el riesgo que supone dejar crecer la ambición. Así, por ejemplo, vemos como el personaje de Mark Zuckenberg, en principio totalmente ajeno al valor económico de Facebook, acaba priorizando el dinero por delante de la amistad. Aunque con matices, siempre con "humanos" matices.
Otro de los méritos de La red social es el casting. Todos los actores cumplen muy bien en sus respectivos roles, desde Jesse Eisenberg, muy convincente como Zuckenberg, a Justin Timberlake, que no desentona para nada como Sean Parker, el creador de Napster.
Uno de los principales motivos que me llevaron hasta el cine para ver La red social fue la posibilidad de disfrutar la música de Trent Reznor (cantante y compositor de Nine Inch Nails). Junto a Atticus Ross, Reznor ha concebido una banda sonora impecable, perfecta para la película, hasta tal punto que, en más de una ocasión, el director no tiene reparos en subir su volumen y darle un protagonismo absoluto.
La partitura, que combina la electrónica y el piano sellos de la casa, es un valor más de la película. Mereció mucho la pena que en el cine tuvieran la delicadeza de no encender las luces mientras la música de Reznor aún fluía sobre los créditos finales.
La primera vez que oí que la nueva cinta de David Fincher iba a ser un biopic sobre Mark Zuckenberg, creador de la más exitosa red social, no pude evitar sentirme extrañada. Después de filmar películas de culto como Seven o El club de la lucha, era difícil imaginar que el director pudiera conseguir algo realmente atractivo partiendo de un producto tan contemporáneo y aparentemente banal como Facebook. Pero sí, lo consiguió. Y buena parte de culpa la tiene el guión de Aaron Sorkin, autor de la serie El ala oeste de la casa blanca.
La primera escena de la película es sencillamente fantástica. El acelerado diálogo que mantienen los personajes de Mark Zuckenberg y su novia es toda una declaración de intenciones. En apenas unos minutos, se nos retrata la personalidad del protagonista y, de paso, se nos advierte de que sí, esta película habla de Facebook, pero no sólo de eso. Esa sensación, aunque más sutil, la volveremos a experimentar al final del metraje, en una última escena que no explicaré pero que resulta extremadamente simbólica.
En la cinta se alternan dos tiempos: el presente, con Zuckenberg enfrentándose a sendos juicios relacionades con la autoría y la gestión económica de Facebook, y el pasado, que incluye toda la historia de la creación y expansión de la nueva red social. La narración fluye de manera natural entre esos dos momentos, dando muestras, nuevamente, de la solvencia del guión, que sólo parece acelerarse en exceso cuando se acerca al desenlace. Toda la cinta está envuelta en un halo de frialdad que, lejos de ser un problema, constituye un ingrediente más para su éxito. Parece que todo en la película esté cuidadosamente pensado para convertirla en una minuciosa crónica de nuestro tiempo.
Para informáticos y otros curiosos de la tecnología, La red social tiene el aliciente de explicar con más o menos detalle cómo se gestó Facebook. Para la gran mayoría de la audiencia, también retrata los peligros de aferrarse a un mundo virtual con la intención de tapar las carencias del mundo real y, sobre todo, el riesgo que supone dejar crecer la ambición. Así, por ejemplo, vemos como el personaje de Mark Zuckenberg, en principio totalmente ajeno al valor económico de Facebook, acaba priorizando el dinero por delante de la amistad. Aunque con matices, siempre con "humanos" matices.
Otro de los méritos de La red social es el casting. Todos los actores cumplen muy bien en sus respectivos roles, desde Jesse Eisenberg, muy convincente como Zuckenberg, a Justin Timberlake, que no desentona para nada como Sean Parker, el creador de Napster.
La banda sonora de Trent Reznor
Uno de los principales motivos que me llevaron hasta el cine para ver La red social fue la posibilidad de disfrutar la música de Trent Reznor (cantante y compositor de Nine Inch Nails). Junto a Atticus Ross, Reznor ha concebido una banda sonora impecable, perfecta para la película, hasta tal punto que, en más de una ocasión, el director no tiene reparos en subir su volumen y darle un protagonismo absoluto.
La partitura, que combina la electrónica y el piano sellos de la casa, es un valor más de la película. Mereció mucho la pena que en el cine tuvieran la delicadeza de no encender las luces mientras la música de Reznor aún fluía sobre los créditos finales.
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